Un estudio de autismo de la Universidad de Duke da resultados reveladores

En 2017, un estudio inicial comenzó a investigar si las infusiones de sangre del cordón umbilical pueden mejorar los síntomas del trastorno del espectro autista (TEA) en niños pequeños. Tras los ensayos de fase I y fase II, los resultados se revelaron en el Journal of Pediatrics de junio de 2020.

El estudio inicial de Fase I se llevó a cabo en 25 niños autistas, de entre 2 y 6 años. Concluyó que aproximadamente el 70% de los niños mostraron mejoras en uno o más síntomas centrales del autismo. El ensayo aleatorizado de fase II controlado con placebo y dirigido por los Dres. Joanne Kurtzberg y Geraldine Dawson, fue diseñado para evaluar los efectos de la sangre de cordón autóloga y alogénica en 180 niños y así confirmar los anteriores hallazgos.

Los niños que participaron tenían entre 2 y 7 años de edad y todos tenían casos confirmados de autismo sin causa genética conocida. Según los resultados anteriores, los niños con un no verbal IQ (coeficiente intelectual)> 70 mostraron la mayor mejora después de una infusión de sangre de cordón autóloga. Por lo tanto, se intentó incluir solo a niños con un no verbal IQ > 70.

El estudio de fase II implicó administrar sangre de cordón autóloga a 60 pacientes, sangre de cordón alogénica a 60 y un placebo a 60. Los niños que recibieron sangre de cordón autóloga tenían que tener 25 millones de células por kg de peso del niño. Aquellos con menos recibieron sangre del cordón umbilical procedente de un donante no emparentado con HLA compatible.

En los niños de 4 a 7 años con un coeficiente intelectual no verbal> 70, que recibieron sangre del cordón umbilical en lugar de un placebo, se observaron mejoras significativas . En particular, se observaron mejoras en la comunicación, el seguimiento ocular y los escáneres cerebrales EEG.

En la mayoría de las mediciones, no se identificaron ventajas de la sangre de cordón alogénica sobre la autóloga o viceversa. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la sangre de cordón autóloga tiene una coincidencia del 100% con el ADN de cada niño, y cuando se almacena al nacer en un banco privado de células madre, tendremos una disponibilidad inmediata y la perfecta compatibilidad para posibles tratamientos futuros.

Basándose en las lecciones aprendidas de este estudio, la Dra. Joanne Kurtzberg abrió recientemente un ensayo clínico de Fase II que investiga las células estromales mesenquimales (MSC) del tejido del cordón para tratar el autismo. Puede encontrar más información aquí.

Fuente:
parentsguidecordblood.org/en/