Es importante mencionar que el TPNI no es un sustituto de la amniocentesis
No obstante, lo que este test ofrece a las futuras madres es la oportunidad de poder descartar la necesidad de una amniocentesis, ofreciendo así una opción de cribado mucho más segura para ciertas afecciones.
El TPNI es un test de cribado no invasivo rápido que sólo requiere una extracción de sangre. Cuando una mujer está embarazada, el ADN del bebé circula por el torrente sanguíneo de la madre, lo que significa que podemos analizar las tres principales afecciones con una tasa de precisión del 99,8%.
El TPNI detectará las tres mismas afecciones que la amniocentesis: síndrome de Down, síndrome de Patau y síndrome de Edwards. Sin embargo, también ofrecerá a los padres la oportunidad de descubrir con precisión el sexo de su bebé a partir de las 10 semanas de gestación.
Hasta hace poco, un test tan sencillo como Vision no estaba disponible para los embarazos considerados de alto riesgo, así que en estos casos se aconsejaba realizar una amniocentesis, procedimiento invasivo que puede acabar en aborto.
Aunque los resultados del TPNI pueden indicar la necesidad de someterse a una amniocentesis, sí que reduce considerablemente el número de mujeres que se someten a este procedimiento de forma innecesaria.