Como la discapacidad física infantil más común en el mundo, la parálisis cerebral afecta a dos de cada 1.000 nacidos. Sin cura conocida, lo más que los niños pueden esperar son varios años de una vida asistida y desafiante.
En 2017, un estudio inicial comenzó a investigar si las infusiones de sangre del cordón umbilical pueden mejorar los síntomas del trastorno del espectro autista (TEA) en niños pequeños. Tras los ensayos de fase I y fase II, los resultados se revelaron en el Journal of Pediatrics de junio de 2020.
Gage fue concebido por Fecundación in Vitro y tras un embarazo a término, nació de manera natural. Sus padres decidieron hacer un pinzamiento tardío del cordón, y a su vez tomaron la precaución adicional de recolectar las células madre de la sangre del cordón después del nacimiento. Sin embargo, a los seis meses de edad, la madre de Gage, Renee, comenzó a preocuparse por su salud al notar algunos comportamientos inusuales. El arrastre de Gage era asimétrico, hacía movimientos repetitivos y no tenía contacto visual.
Se ha iniciado un nuevo ensayo clínico que investiga el posible tratamiento de los síntomas de Covid-19 con MSC (células madre mesenquimales) derivadas del cordón umbilical. El ensayo, que recibió autorización inmediata de la FDA, se llevará a cabo en 24 pacientes con Covid-19.